📌📌 📌VITAMINA D3 Y K2, SINERGIAS
Y EVIDENCIA DE
SUPLEMENTACIÓN COMBINADA
Abstracto
📍El papel sinérgico de la vitamina D (VD) y la vitamina K (VK) en el mantenimiento de la salud ósea y cardiovascular ha suscitado un creciente interés científico.
📍 📍 📍 Si bien la VD es bien conocida por su papel en el metabolismo del calcio, la VK, en particular su isoforma K2, garantiza que el calcio se deposite en los huesos y no en los tejidos blandos.
📍Evidencias recientes sugieren que la interacción entre estas dos vitaminas liposolubles puede tener implicaciones significativas para la salud ósea, la integridad vascular y la prevención de enfermedades crónicas.
📍Este editorial explora la investigación actual sobre su suplementación combinada, los posibles beneficios terapéuticos y la precaución que se debe tener en la práctica clínica.
INTRODUCCIÓN
Durante décadas, la vitamina D (VD) ha sido central en los debates sobre el metabolismo óseo, la función inmunitaria y la prevención de enfermedades crónicas.
📍Sin embargo, nuevos datos han centrado la atención en la vitamina K (VK), un nutriente menos conocido pero igualmente vital, especialmente en el contexto de la suplementación con VD.
📍Juntas, estas vitaminas pueden ofrecer beneficios sinérgicos que superan la suma de sus acciones individuales.
📍Si bien la VD es bien conocida por su papel en el metabolismo del calcio, la VK, en particular su isoforma K2, garantiza que el calcio se deposite en los huesos y no en los tejidos blandos.
📍Comprender esta interacción es fundamental, especialmente a medida que la suplementación con VD se vuelve más frecuente a nivel mundial.
📍 📍ROLES DISTINTOS,
FUNCIONES COMPLEMENTARIAS
📍La VD, principalmente en su forma activa, calcitriol (1,25(OH) ₂D₃), facilita la absorción intestinal de calcio. También modula la respuesta inmunitaria e influye en la diferenciación celular.
📍Por otro lado, la VK, en particular la isoforma K2 (menaquinona), es esencial para la carboxilación de proteínas dependientes de VK, como la osteocalcina y la proteína Gla de la matriz (MGP).
📍Al carboxilarse, estas proteínas parecen tener la capacidad de quelar e importar calcio de la sangre al hueso, reduciendo así el riesgo de osteoporosis.
La osteocalcina carboxilada se une a la hidroxiapatita para promover la mineralización ósea y aumentar la resistencia ósea.
📍Además, la MGP activada también inhibe la calcificación vascular y de tejidos blandos. [ 1 , 2 ]
📍La vitamina D mejora la absorción de calcio; sin embargo, sin una cantidad adecuada de vitamina K, esto puede provocar una utilización inadecuada del calcio y calcificación ectópica, especialmente en las paredes arteriales.
📍Estudios que vinculan la suplementación con vitamina D con un aumento de la calcificación vascular en ausencia de suficiente vitamina K han llevado a los expertos a desaconsejar la suplementación con vitamina D en dosis altas, a menos que el estado de vitamina K también sea adecuado. [ 3 , 4 ]
📍 📍EVIDENCIADE SINERGISMO
ENTRE LA VITAMINA D Y LA VITAMINA K
📍 📍Salud ósea
📍Un metaanálisis de ocho ensayos controlados aleatorizados (ECA) con 971 sujetos reveló que la combinación de VK y VD aumentó significativamente la densidad mineral ósea (DMO) total y disminuyó los niveles de osteocalcina subcarboxilada.
📍 Simultáneamente, un análisis de subgrupos mostró que la suplementación con VK2 o VK (no especificada) fue <500 μg/día, lo que, al combinarse con VD, aumentó significativamente la DMO total en comparación con el grupo control alimentado con una dieta normal o el grupo sin tratamiento. [ 5 ]
📍 Rønn et al. realizaron un ensayo clínico aleatorizado doble ciego con 142 mujeres posmenopáusicas con osteopenia, que recibieron VK2 (375 μg/día) o un placebo durante 3 años.
Ambos grupos también recibieron VD3 (38 μg/día) y calcio (800 mg/día).
El estudio reveló que la suplementación con VK2 aumentó la carboxilación de la osteocalcina en comparación con el grupo placebo, que solo recibió VD3 y calcio.
Sin embargo, los cambios en los biomarcadores de recambio óseo, la DMO y la microarquitectura ósea fueron similares entre los subgrupos con y sin suplementación con VK. [ 6 ]
📍 Un metaanálisis reciente de Ma et al ., que incluyó 16 ECA, evaluó la suplementación con VK2 en mujeres posmenopáusicas con y sin osteoporosis (excluyendo estudios con VK1).
El análisis se centró en los cambios en la DMO, el riesgo de fractura y los niveles de osteocalcina.
La VK2 mejoró la DMO de la columna lumbar en 10 estudios, pero solo se observaron beneficios significativos al combinarla con VD, calcio o bifosfonatos. También redujo el riesgo de fractura (según cinco estudios) y disminuyó los niveles de osteocalcina no carboxilada, sin cambios en la osteocalcina carboxilada. [ 7 ]
📍 Wang et al . realizaron un estudio prospectivo en 71 pacientes osteoporóticos sometidos a fusión intercorporal lumbar endoscópica para evaluar el impacto de la suplementación combinada de VK2 y VD3.
Los pacientes que recibieron VK2 (45 mg/día), VD3 (250 UI/día) y calcio mostraron tasas de fusión significativamente más altas a los 6 meses (91,67 % frente a 74,29 %, p = 0,044) en comparación con los controles que recibieron solo VD3 y calcio.
Los niveles séricos del propéptido N-terminal del procolágeno tipo I también fueron significativamente más altos a los 3 meses en el grupo suplementado (p = 0,001). Aunque los cambios en la DMO no fueron estadísticamente diferentes, se observó una tendencia positiva.
Las mejoras clínicas fueron similares en ambos grupos. En general, la combinación puede mejorar los resultados de la fusión temprana. [ 8 ]
📍 📍Salud cardiovascular
📍 Un estudio prospectivo del Estudio Longitudinal del Envejecimiento de Ámsterdam investigó el impacto conjunto de un nivel bajo de vitamina D y vitamina K en la presión arterial y la hipertensión incidente en adultos neerlandeses de 55 a 65 años.
Entre 402 participantes, los niveles bajos de ambas vitaminas se asociaron con una presión arterial sistólica (↑4,8 mmHg) y diastólica (↑3,1 mmHg) significativamente más alta en comparación con aquellos con niveles adecuados.
En 231 participantes sin hipertensión al inicio, el 62 % desarrolló hipertensión durante una mediana de seguimiento de 6,4 años.
Aquellos con niveles bajos de vitamina D y vitamina K presentaron un riesgo 62 % mayor de hipertensión incidente (cociente de riesgos instantáneos = 1,62).
Estos hallazgos sugieren que las deficiencias combinadas pueden afectar negativamente la salud vascular. [ 9 ]
📍 Un estudio prospectivo de la cohorte de Hoorn, realizado en adultos caucásicos holandeses, examinó el impacto combinado de un nivel bajo de VD y VK en la salud cardiovascular y la mortalidad.
Entre 601 adultos mayores, aquellos con deficiencia de ambas vitaminas presentaron un índice de masa ventricular izquierda significativamente mayor, lo que indica una remodelación cardíaca adversa y un riesgo 64 % mayor de mortalidad por cualquier causa en comparación con aquellos con niveles adecuados.
El nivel de VD y VK se evaluó mediante la 25(OH) D sérica y la proteína de matriz gla desfosfo-no carboxilada (dp-ucMGP) plasmática, respectivamente.
El estudio sugiere un efecto perjudicial sinérgico de las deficiencias concurrentes sobre la estructura cardiovascular y la supervivencia.
Estas asociaciones se vincularon con mecanismos como la activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona, el aumento de la rigidez arterial y la presión del pulso, la reducción de la DMO, el mayor riesgo de fractura y el aumento de la calcificación vascular.
El estudio destaca la posible importancia de monitorizar y abordar el nivel de VD y VK en las poblaciones de mayor edad. [ 10 ]
📍 Un estudio prospectivo de la cohorte de Prevención de Enfermedad Renal y Vascular en Etapa Final investigó la asociación de los niveles plasmáticos de VD y VK con la mortalidad y los resultados cardiovasculares en 4742 participantes.
La VD se evaluó mediante los niveles de 25(OH) D y la VK mediante los niveles de dp-ucMGP.
Durante una mediana de seguimiento de 14,2 años, 620 participantes fallecieron, incluyendo 142 por causas cardiovasculares.
Las personas con niveles combinados bajos de VD (<50 nmol/L) y VK (dp-ucMGP ≥361 pmol/L) presentaron un riesgo 46% mayor de mortalidad por cualquier causa en comparación con aquellas con niveles adecuados de ambos.
Se observaron tendencias similares, aunque no significativas, para la mortalidad y los eventos cardiovasculares.
Los hallazgos resaltan la importancia potencial de mantener niveles adecuados de VD y VK para reducir el riesgo de mortalidad. [ 11 ]
📍 El ensayo clínico aleatorizado multicéntrico doble ciego sobre descalcificación de la válvula aórtica investigó si la suplementación con VK2 y VD reduce la progresión de la calcificación de la arteria coronaria (CAC) en 304 participantes sin cardiopatía isquémica previa.
A lo largo de 2 años, ambos grupos mostraron progresión de la CAC, sin una diferencia global significativa (p = 0,089).
Sin embargo, en pacientes de alto riesgo (puntuaciones de CAC ≥400 unidades arbitrarias), el grupo de intervención presentó una progresión significativamente menor de la CAC (p = 0,047).
No se observaron cambios significativos en el volumen de placa no calcificada.
Cabe destacar que el grupo de intervención experimentó menos eventos cardiovasculares adversos (1,9 % frente a 6,7 %, p = 0,048), lo que sugiere un posible beneficio en individuos seleccionados de alto riesgo. [ 12 ]
📍 📍IMPLICACIONES CLÍNICAS
📍 📍 Dados estos hallazgos, los médicos podrían tener que reconsiderar la prescripción de VD de forma aislada, especialmente en poblaciones de edad avanzada, osteoporóticas o con riesgo cardiovascular.
📍 📍La VD sin VK puede provocar un aumento del calcio en la sangre sin garantizar su depósito adecuado en los huesos.
📍 📍La suplementación combinada puede ofrecer un perfil cardiovascular protector y al mismo tiempo mejorar la salud esquelética.
📍 📍Cabe destacar que VK2 parece ser más beneficioso que K1 en este contexto, dada su vida media más larga, su actividad extrahepática y su mejor distribución tisular.
📍 📍MK-7 presenta mayor eficacia debido a su mayor biodisponibilidad y vida media más larga que otros homólogos de VK. [ 13 ]
📍 📍FUENTES DIETÉTICAS
📍 VD: síntesis cutánea a través de la exposición a la luz solar (fuente principal); productos lácteos fortificados, pescado graso, hongos expuestos al sol y yemas de huevo (fuentes menores) [ 14 ]
📍 VK1 (Filoquinona): Verduras de hojas verdes [ 15 ]
📍 VK2-MK4 (menaquinonas): Algunas carnes, huevos y quesos [ 15 ]
📍 VK2-MK7 (menaquinonas): Alimentos fermentados (natto), ciertos quesos [ 15 ]
📍Menaquinonas de cadena larga (p. ej., MK-10–MK-13): bacterias del colon. [ 15 ]
📍 📍DOSIS SUGERIDA PARA SUPLEMENTACIÓN
📍 Si bien actualmente no existen pautas formales que recomienden la suplementación combinada, varios expertos sugieren las siguientes dosis para prevenir y tratar las deficiencias de VD y VK en adultos.
• VD3: 1000–2000 UI/día (Ajustar según los niveles séricos de 25(OH) D) [ 16 , 17 ]
• VK2 (MK-7): 100–300 μg/día (especialmente en aquellos que toman VD). [ 18 ]
📍 📍📍Precaución: Los pacientes que toman antagonistas de VK (por ejemplo, warfarina) deben consultar a su médico antes de tomar suplementos.
📍 📍ÁREAS DE INVESTIGACIÓN DE ONG
📍 📍Diabetes y sensibilidad a la insulina:
Estudios recientes han demostrado que los niveles circulantes de VD y VK se reducen en individuos con diabetes mellitus tipo 2, mostrando correlaciones significativas con los niveles de glucosa en sangre y la resistencia a la insulina, mientras que se ha descubierto que la suplementación combinada con VD3 y VK2 reduce significativamente los niveles de glucosa en sangre [ 19 , 20 ]
📍 📍 Cáncer e inflamación:
Tanto la VD como la VK poseen propiedades antiinflamatorias y antiproliferativas. Sus funciones sinérgicas en la prevención del cáncer se están investigando [ 21 , 22 ].
📍 📍COVID-19 y función inmunitaria:
📍 El interés tanto en VD como en VK aumentó durante la pandemia de COVID-19. Estudios observacionales han demostrado que las deficiencias de ambas vitaminas se asocian de forma independiente con una mayor gravedad de la COVID-19, lo que sugiere una posible interacción sinérgica entre ellas. [ 23 , 24 ]
📍 Un estudio reciente ha demostrado que una dosis diaria de 2000 UI de VD3 y 240 μg de VK2 durante 24 semanas podría ayudar a mejorar los síntomas de la COVID-19 persistente al reducir el número total de síntomas secundarios a la reducción del estado hiperinflamatorio.
📍 La suplementación con VD3 y VK2 también fue eficaz para reducir la permeabilidad intestinal y la translocación fúngica, ambos factores importantes en la fisiopatología de la COVID-19 persistente. [ 25 ]
📍 📍📍 CONCLUSIÓN
📍 📍 La interacción entre la vitamina D y la vitamina K ofrece un ejemplo convincente de sinergia nutricional.
📍 📍Si bien cada una es indispensable por sí sola, su combinación parece brindar mayores beneficios para la salud ósea y cardiovascular, especialmente en poblaciones de edad avanzada.
📍 📍A medida que aumenta la evidencia, la comunidad médica debe dejar de considerar la vitamina D de forma aislada y considerar el contexto nutricional más amplio.
📍📍Incorporar ambas vitaminas en estrategias preventivas y terapéuticas podría marcar un avance significativo en la nutrición funcional y la medicina integrativa.
📍 📍Hasta que los ensayos multicéntricos a gran escala proporcionen recomendaciones definitivas, los profesionales clínicos deben evaluar el estado vitamínico individual y considerar la suplementación personalizada, especialmente en grupos de alto riesgo.
📌📌 📌 Vitamina D y vitamina K: funciones sinérgicas y evidencia emergente para la suplementación combinada
Revista de Salud en la Mediana Edad 16(4): págs. 505-508, oct.-dic. 2025