15 febrero 2016

ALIMENTACIÓN E INFLAMACIÓN: WHAT IS THE QUESTION


 "Hoy tu Corazón brilla igual que el Sol.
No dejes que tus miedos, dolores o penurias hagan sombra e  impidan ver el resplandor de tu Alma.

Sé féliz,  resetea lo malo, hoy es obligado borrar de la mente todos los pensamientos negativos; se impone el toque de queda que obliga a ser féliz…

¡¡Viva la Felicidad por Decreto Alcalino!!"


La 



El problema viene cuando se prolonga en el tiempo y la inflamación se hace crónica, algo que la ciencia todavía ignora a que se debe, aunque algunos científicos avalan la idea de que pudiera estar en déficits de determinados nutrientes.
Lo que si se va sabiendo es que hay ciertos alimentos con actividad antiinflamatoria y otros que potencian la inflamación.
Entre los inflamatorios se encuentran los carbohidratos y aceites refinados, el trigo moderno (transgénico, el cuerpo no lo reconoce), los lácteos, los alimentos fritos o cocinados a altas temperaturas, los alimentos procesados y los transgénicos, los que contienen grasas trans o hidrogenadas y las bebidas con gas y los refrescos entre otros.





Los alimentos antiinflamatorios o “alimentos aspirina” son aquellos que nos ayudan a eliminar la inflamación y por tanto a prevenir las enfermedades inflamatorias y el cáncer.



Vamos a repasar los alimentos antiinflamatorios más relevantes y que nos conviene conocer para introducir en nuestra dieta:


EL TOMATE Y EL PIMIENTO.- Comenzaremos con dos vegetales que podemos utilizar habitualmente en las ensaladas.
En relación al tomate, aunque hay multitud de estudios, recientemente en el año 2015 un equipo de la Universidad de Oslo comprobó como el licopeno del tomate modula la expresión de los genes asociados con la inflamación y el desarrollo tumoral, lo cual dice mucho acerca de la acción biológica del tomate frente a la inflamación cancerosa.

Es interesante que sepas que si consumes salsa de tomate junto con aguacate, aumenta la absorción del betacaroteno en 2,4 veces y la conversión en vitamina A en 4,6 veces, según estudio de la Universidad de Ohio, publicado el 2014 en el Journal of Nutrition.

Un manjar inigualable: pimiento de Isla-Arnuero


Respecto al pimiento, es rico en capsaicina, que tiene la virtud de disminuir la permeabilidad vascular y la secreción de citoquinas proinflamatorias.
Hay un estudio que merece la pena resaltar del Dr. Khan en 2014, que destaca la actividad antiinflamatoria, antioxidante, antitumoral, antibiótica y antiviral de los pimientos. Descubriendo que cuanto más pique (mayor cantidad de capsaicina), mayor es su actividad antiinflamatoria. También es una propiedad de la capsaicina reactivar la producción de insulina por el páncreas en los diabéticos.

Como curiosidad la proporción de capsaicina de un pimiento del padrón que pique es de 0,01 %, un jalapeño 0,2% y un chile habanero puede llegar al 2%.



AJO Y CEBOLLA.- Dos joyas del reino vegetal que destacan por su actividad antiinflamatoria, entre el resto de innumerables propiedades saludables, son el ajo y la cebolla. Del género Allium, el ajo (Allium Sativum) y la cebolla (Allium Cepa), tienen compuestos organosulfurados, con 2 moléculas de azufre, con un claro efecto protector frente a las dañinas nitrosaminas que tienen ciertos alimentos a consecuencia de procesos de su elaboración o tratamiento térmico.
Dentro de lo compuestos azufrados el ajo tiene la alicina, que en el cuerpo se transforma en ácido sulfónico, compuesto que desactiva los radicales libres. Si no te gustan los ajos crudos, una forma interesante de comerlos es en forma de encurtidos.
Entre las especias vamos a resaltar la cúrcuma y el jengibre.

Cúrcuma
LA CURCUMA.- Utilizada desde hace 4000 años por la medicina Ayurvédica, en occidente solo hace unas décadas que se han realizado estudios, pero sobrepasan ya los 9000, confirmando su especial relevancia para la salud humana. Sobre sus efectos antiinflamatorios hay en torno a 2000 estudios científicos, refiriéndose especialmente a su acción frente a las patologías osteoarticulares, el cáncer y el Alzheimer.
Entre otros ya en 2008 hay un estudio en EEUU, de la Universidad de Carolina del Sur que constata que su ingesta ayuda a los enfermos de Alzheimer, gracias a sus principios antiinflamatorios y antioxidantes.
En el año 2013 el Dr. Fan (China) publica en Current Pharmaceutical Design un estudio que comprueba la eficacia de la curcumina, principal principio activo de la cúrcuma, en las enfermedades inflamatorias y neurodegenerativas, alertando al tiempo que el sistema digestivo humano tiene cierta dificultad para metabolizar los curcuminoides,  proponiendo la ingesta conjunta con pimienta negra y un chorrito de aceite de oliva virgen extra, para aumentar su biodisponibilidad. De hecho la forma más habitual de consumirla en el Oriente asiático es en forma de curry, en el cual la cúrcuma lleva además pimienta negra, comino, jengibre, albahaca, canela, cardamomo, cilantro, cayena y otras sustancias antiinflamatorias.
En agosto de 2015, varias universidades americanas publican una investigación, dirigida por el Dr. Peddada,   en Orthopaedic Surgery que certifican las bondades de la cúrcuma en casos de artritis, osteoporosis y sarcomas.

Jengibre
JENGIBRE.- Otro alimento antiinflamatorio indispensable en la dieta es el jengibre, del que en occidente ya se han realizado diversos estudios que constatan su eficacia al inhibir de forma natural las ciclooxigenasas COX-1 y COX-2 y las 5-lipo-oxigenasas; demostrándose su eficacia superior a la de los antiinflamatorios no esteroideos (AINES), sin los efectos secundarios de éstos.
En el 2014, un equipo de una Universidad China, dirigido por el Dr. Wang publica un  estudio sobre uno de los principales principios activos del jengibre, el 6-jingerol, comprobando que no solo tiene propiedades antiinflamatorias, sino antiangiogénicas, lo que explica su eficacia en el tratamiento del cáncer.
El mismo año un grupo de científicos de la Universidad de Dhaka (Blangladesh) publicó en la prestigiosa revista Arthritis, un artículo en el cual describen como el jengibre además de su actividad antiinflamatoria, sus fitoquímicos son capaces de detener el proceso de destrucción de los cartílagos articulares y revertir la enfermedad.

Especias

OTRAS ESPECIAS INTERESANTES.- Son la PIMIENTA NEGRA, EL CLAVO Y LA CANELA principalmente.


PLANTAS AROMÁTICAS.- Las plantas aromáticas como la cayena, el orégano, el romero, la salvia, el tomillo o el laurel.
Por eso es importante acostumbrarse a especiar las comidas con alguna aromática y especia. Las hierbas y las especias para cocinar contienen una amplia variedad de antioxidantes, minerales y vitaminas y ayudan a aumentar la densidad de nutrientes de los alimentos. Cada vez que cocines y sazones las comidas con hierbas o especias estás, mejorando tus alimentos sin agregar una sola caloría.
¡Ojo, si cocinas y quieres a los tuyos, acostúmbrate a usar las especias y las plantas aromáticas, ese hábito va a ser decisivo a la hora de mantener la salud de la familia!
Los hábitos sanos requieren sensibilidad, conocimientos en salud, método y perseverancia en el responsable de elaborar los alimentos en la familia. Con el tiempo se verá como dicha función será la de mayor responsabilidad y prestigio en la esfera social, pues marcará el coeficiente de Salud de una familia.
Con los avances científicos la ciencia volverá a reponer la sabiduría de Hipócrates en el lugar que nunca debió abandonar, cuando decía: “Que tu alimento sea tu mejor medicamento…”. Y los profesionales sanitarios tendrán que estudiar en sus universidades, cosa que tristemente todavía no hacen, Nutrición y Salud, como asignaturas más relevantes de todos los años de su ciclo formativo.

LAS SETAS.- Dentro de las setas encontramos algunas especialmente interesantes en cuanto su actividad antiinflamatoria. Un equipo de la Universidad de Indianápolis publicó en 2011 un estudio en Nutrition Journal, que constata la actividad antiinflamatoria de la seta girgola o champiñón ostra (Pleorotus Ostreatus), un hongo cultivable muy apreciado en gastronomía.
En 2014, el equipo del Dr. Gunawardena publicó en abril del 2014 en Food Chemistry, un estudio que analizó las propiedades antiinflamatorias de las setas medicinales más conocidas como el Champiñón (Agaricus Bisporus), el Shiitake (Lentinus Edodes), el Champiñón Ostra (Pleorotus Ostreatus) y el Enoki (Flammulina Velutipes), constatando una potente acción antiinflamatoria al inhibir la síntesis del factor TNF-alfa.
Ya en 2015, un equipo de investigadores de la Universidad de la Florida publica un interesante ensayo clínico en que a un grupo de adultos sanos se les dio durante 4 semanas de 5 a 10 gramos diarios de la seta Shiitake y al resto un placebo; comprobándose en muestras de saliva y sangre el aumento en las personas que ingerían la seta de ciertas citoquinas y aumentando el número de linfocitos T y de células asesinas naturales.
Consume regularmente setas en general y especialmente el Shiitake, que tiene compuestos como la ergotioneína, que inhibe el estrés oxidativo y la inflamación. También contienen una serie de nutrientes únicos que muchas personas simplemente no consumen en su alimentación. 
Uno de ellos es el cobre, que es uno de los pocos elementos metálicos acompañados por aminoácidos y ácidos grasos que son esenciales para la salud humana. Debido a que su cuerpo no puede sintetizar el cobre, su alimentación debe suministrarlo con regularidad. La deficiencia de cobre puede ser un factor en el desarrollo de la enfermedad cardíaca coronaria.

Granos de cacao
EL CACAO.- También tiene una potente acción antiinflamatoria, concretamente en el listado PMC (Us National Library of Medicine) se pueden encontrar referencias de unos 1400 trabajos de investigación relativas a las propiedades antiinflamatorias del cacao, ligadas a la gran cantidad de polifenoles antiinflamatorios que contiene.

Entre ellos hay un estudio clínico estadístico de la Universidad Católica de Campobasso (Italia) que demuestra que las personas que consumen regularmente chocolate negro, tienen un índice más bajo de proteína C-reactiva, marcador fiable de inflamación sistémica.
En el año 2009 un equipo científico de la Universidad de Barcelona dirigido por la Dra. María Monagas publicó en el American Journal of Clinical Nutrition un estudio sobre los efectos del cacao en polvo (cocoa) que evidenció el papel modulador en la respuesta inflamatoria.
En el año 2012 un grupo de investigación de la Universidad de Valencia dirigido por la Dra. Isabel Andújar revela que los efectos antiinflamatorios son especialmente útiles en las enfermedades cardiovasculares.
Por cierto las propiedades antinflamatorias del chocolate van ligadas a su contenido en cacao, por tanto más efectos benéficos cuanto más cacao tenga, mejor por encima del 90%. Yo concretamente tomo regularmente los granos de cacao puro Eco, como un alimento-medicamento natural y llevo en el bolsillo algunos granos para reponer energía especialmente cuando hago actividades físicas o como un simple aperitivo entre horas.
No debemos olvidar asimismo el alto nivel de magnesio que nos aporta el cacao (420 mg por 100 gramos).







Te Verde
EL TÉ VERDE.- Así como en relación a la actividad antitumoral y antioxidante hay miles de estudios, en relación a la actividad antiinflamatoria hay pocos, concretamente uno de la Universidad de Virginia en el 2008 que relacionó su consumo con una mejor salud cardiovascular debido a las catequinas que contiene, que suprimen la adherencia de los leucocitos al tejido endotelial e inhiben la producción de citoquinas proinflamatorias.

Cola de Caballo
Además del té verde es interesante la COLA DE CABALLO  por ser diurética y buena fuente de silicio orgánico; la AVENA es otra buena fuente de silicio que conviene incluir en tu dieta para mantener en forma tus articulaciones.



ÁCIDOS GRASOS OMEGA-3.- Los efectos antiinflamatorios de los omega 3 son conocidos desde hace 30 años, cuando se comprobó que los japoneses habituales consumidores de pescados grasos padecen en menor medida que el resto, problemas cardiovasculares.
Ya en 1989 el Dr Simopoulos publicó en el Journal of Nutrition un estudio según el cual los aceites omega 3 EPA y DHA son esenciales y además de antiinflamatorios, son antitrombóticos; concluyendo que puede ser eficaz el consumo de 2 gramos diarios, en caso de padecer una enfermedad inflamatoria, hipertensión, cardiopatías, artritis, cáncer o cualquier otra enfermedad autoinmune.


En 2014 se publica un metaanálisis de una Universidad China dirigido por el Dr. K.Li que concluye que la ingesta de EPA y DHA rebaja los indicadores de inflamación: PCR, IL-6 y TNF-alfa.
El equilibrio entre ácidos grasos omegas 3 (antiinflamatorios) y los omegas 6 (proinflamatorios) es una de las claves para mantener la salud; pero la dieta actual de los países desarrollados aporta entre 10 y 20 veces más omegas 6 que omegas 3.









Krill
Un producto interesante para utilizar hasta que la inflamación desaparezca es el aceite de krill, que contiene 15 veces más omega 3 que omega 6.


Por tanto consume habitualmente alimentos ricos en omega 3 como el krill, pescado azul (preferentemente pequeño) y dentro del mundo vegetal semillas de lino, chía, comino negro y algas entre otros.
 
Frutos Secos
LOS FRUTOS SECOS.- Todos ellos son muy interesantes, las avellanas, las almendras y especialmente las nueces, que contienen hasta un 10% de ácido alfa-linolénico (ALA) y un alto porcentaje de ácidos gálico, ferúlico, elágico y cafeico.

LOS PROBIÓTICOS.- Optimizar la flora intestinal es importante para tener un sistema inmunológico saludable, cuyo funcionamiento correcto ayude a prevenir la inflamación crónica. De hecho, la mayoría de las enfermedades inflamatorias empiezan en su intestino, como resultado de un desequilibrio del microbioma.
Considerando que en nuestro organismo hay 100 veces más microbios que células propias, es evidente deducir que el buen estado de esa flora bacteriana condiciona nuestra salud; utilizar siempre el sentido común…, si en tu casa tienes 100 veces más de inquilinos que de tus propias células, es de lógica deducir la importancia que tiene para ti, la calidad y la colaboración de los mismos o lo negativo que puede ser para ti, que los inquilinos sean problemáticos y distorsionen tu entorno y por tanto tu salud.
Sabemos que la inflamación es un proceso natural que pone en marcha el sistema inmune en cuanto detecta gérmenes patógenos o toxinas, por tanto es lógico deducir que en el aparato digestivo, que es donde se concentran el mayor número de gérmenes, comience la inflamación. Por tanto, si potenciamos la flora benéfica o probiótica, por cuestión de desplazamiento del hábitat ecológico o ecosistema, disminuye la flora o bacterias patógenas y se sabe asimismo que la flora buena produce también sustancias antiinflamatorias.
La pregunta que tenemos que hacernos, es que desequilibra la flora intestinal. Pues bien, tendremos que referirnos al consumo de productos desnaturalizados, transgénicos, refinados, acidificantes y al abuso de antibióticos. La consecuencia con el tiempo son las enfermedades inflamatorias intestinales (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn,…), las que afectan al tracto respiratorio como el asma o al sistema osteoarticular como la artritis.
En 2015 un equipo de investigadores suecos de la Universidad de Umea llegan más lejos concluyendo que el desequilibrio del microbioma da lugar a una disbiosis intestinal (desequilibrio de la flora intestinal) que puede llegar a afectar al desarrollo neuronal y a la salud mental.
Kefir

¿La pregunta inteligente es que podemos hacer para cuidar el microbioma? Pues bien sembrar de nuevo con bacterias beneficiosas, que se encuentran en los productos fermentados, siendo desde mi punto de vista el rey de los probióticos el Kéfir; muy interesantes también los encurtidos (aceitunas, pepinillos y otros vegetales), el miso y el natto. Los alimentos fermentados también ayudan al cuerpo a eliminar otras toxinas como metales pesados y pesticidas que promueven la inflamación.
Prebióticos

Para que las bacterias amigas se desarrollen bien tenemos que darles alimentos saludables, LOS PREBIÓTICOS, que son componentes alimentarios no digeribles que ejercen efectos benéficos en nosotros, al estimular selectivamente el crecimiento o modificar la actividad metabólica de especies bacterianas que habitan en nuestro colón.
Come muchos vegetales, especialmente crudos en batidos o ensaladas. Cuando los hagas cocidos, conviene hacerlos al vapor, para no destruir sus enzimas y vitaminas.

Los vegetales de hoja verde como la col rizada, berza (kale), espinacas, berros, apio, perejil, acelgas,...contienen poderosos antioxidantes, flavonoides, carotenoides y vitamina C, todos ellos ayudan a proteger contra el daño celular. Lo ideal sería comprar vegetales orgánicos cultivados localmente que sean de temporada y comer una buena cantidad de ellos crudos. Los batidos vegetales y los jugos son una excelente manera de consumir más vegetales crudos en la alimentación. Es interesante en los batidos o jugos vegetales incorporar también plantas de reconocido valor terapéutico, como pudieran ser la salvia, el orégano, el tomillo, la menta, el diente de león, el llantén, la borraja, los berros, los canónigos… y tantas otras que incluso muchas tú mismo puedes recolectar en el campo.
Frutos del Bosque

Y no te olvides de los FRUTOS DEL BOSQUE como los arándanos, moras, frambuesas y grosellas.

Os pongo un enlace de la entrada del Kéfir:


LA GLICINA.- Hay 3 aminoácidos que son claramente antiinflamatorios: la histidina, la cisteína y especialmente la glicina. Y este último puede ser interesante suplementarlo en caso de procesos inflamatorios crónicos, pues no considerándose un aminoácido esencial, pudiera considerarse como tal, dado que es necesario para muchos procesos biológicos.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU), ya en 2003 constataron en un estudio que la glicina es antiinflamatoria al controlar la acción de macrófagos, neutrófilos y linfocitos e inhibiendo la formación de radicales libres y de citoquinas proinflamatorias.
En 2013 un equipo de la Universidad de Bonn (Alemania) demostró que la glicina tiene efectos antiinflamatorios y es útil para prevenir las periodontitis.
En 2015 un equipo de la Universidad Estatal de Campiñas de Sao Paulo (Brasil) probó en ratones afectados de tendinopatías del tendón de Aquiles que reforzando la dieta con un 5% más de glicina lograban una mayor resistencia y un restablecimiento mejor y más rápido; viendo su eficacia en lesiones osteoarticulares.
Dr.  Meléndez Hevia y colaboradores
Actualmente hay 2 prestigiosos bioquímicos españoles, los doctores Enrique Meléndez-Hevia y Joel Brind, que defienden la necesidad de suplementar la dieta con el aminoácido glicina para prevenir y ayudar a resolver numerosos problemas de salud, además de  su conocida actividad antiinflamatoria. Yo particularmente tomo un suplemento de glicina.
Entre otros es conocida la necesidad de la glicina para la síntesis del glutatión, principal antioxidante e importante factor antienvejecimiento.
El Dr. Meléndez-Hevia publicó en 2009 un artículo en Journal of Biosciences demostrando que la síntesis de glicina por el organismo humano está actualmente comprometida y es necesaria su complementación.
La glicina se encuentra especialmente, aparte de las carnes, en las yemas de los huevos, los pescados (los azules también nos aportan omegas 3, que también son antiinflamatorios) y en el mundo vegetal especialmente se encuentra en la calabaza, zanahorias, guisantes y patatas.

Frutas antiinflamatorias

FRUTAS.- Las frutas contienen numerosas sustancias antiinflamatorias, especialmente polifenoles (destacando las antocianinas), betacarotenos, vitaminas y ciertos compuestos específicos como el D-limoneno de los cítricos y los salicilatos de las fresas.
La piña.- Hay al menos un centenar de estudios sobre las propiedades antiinflamatorias de la piña debidas sobre todo a una enzima proteolítica y fibrinolítica, la bromelaína o bromelina, que se concentra especialmente en la parte central de la fruta, la más fibrosa y menos jugosa.
Entre los muchos estudios existentes hay uno del 2001 de la Universidad de Berlín, en que se destaca su actividad antiinflamatoria y antitumoral al ser inmunoestimuladora y antimetastásica.

Las cerezas.- Dentro de los estudios es reseñable en 2003, uno realizado por la Universidad de Míchigan que constata que el consumo de cerezas disminuye el riesgo y la proliferación del cáncer de colon debido a su actividad antiinflamatoria.
En 2011 un equipo de la universidad de Arizona publicó un artículo de síntesis según el cual las antocianinas, carotenoides, quercitinas y otros principios activos de las cerezas no solo son antioxidantes e inhiben las enzimas proinflamatorias COX-1 y COX-2, sino que además son anticancerígenas.
En 2013 un equipo dirigido por el Dr. Kelley publicó en Journal of Nutrition un estudio en que se comprueba como en un grupo de personas de ambos sexos, a los que se les dan 280 gramos diarios de cerezas durante 28 días, les redujo 9 de los más conocidos marcadores de la inflamación.

Las fresas.-Distintos estudios explican como el ácido salicílico que de forma natural se encuentra en las fresas y otras plantas, incluso en concentraciones bajas, inhibe la transcripción del gen COX2.
Recientemente en 2014, un equipo de la Universidad de Oklahoma publica un estudio que recalca su riqueza en polifenoles, antocianinas y ácido elágico.
Los cítricos.- Se consideran las frutas antiinflamatorias por excelencia, siendo el limón mi favorito (mirar entrada sobre el limón), dado que tiene muy poca fructosa (no debemos olvidar que el exceso de ácido úrico se debe también a la fructosa) y el limón entero con su piel contiene abundantes flavonoides, betacarotenos, terpenos y ácidos de propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, alcalinizantes, quelantes, hipoglucemiantes, hipolipemiantes, antihipertensivas, antiateroescleróticas, antitrombóticas, antiestresantes, neuroprotectoras, antiálgicas, antivirales, antifúngicas, antiprotozoarias y anticancerígenas.
Y un par de consejos: 
1) la fruta es mejor tomarla entera que en forma de zumo y no ingieras zumos industriales ricos en fructosa
2)Y si sufres alguna patología inflamatoria acostúmbrate de aderezar con ralladuras de limón las comidas o ensaladas (puedes tenerlos congelados).

Las granadas.- Sus propiedades antiinflamatorias se deben básicamente a su riqueza en polifenoles como las catequinas y las galocatequinas, investigadas por muchos científicos.
Hay un estudio israelí del año 2011, en que se constata como el consumo de granadas disminuye el estrés oxidativo en suero y reduce la actividad de la enfermedad en pacientes con artritis reumatoide activa.

Ah¡¡ y no se te olvide la TOMA REGULAR DEL SOL, precursor de la vitamina D, potente antiinflamatorio, entre otras de sus múltiples funciones.
En resumen, la naturaleza te ofrece múltiples alimentos que regulan la inflamación y te mantienen sano, busca en la Naturaleza la solución a tus problemas.




Convéncete la mayoría de las enfermedades se curarían con un cambio drástico en tu manera de vivir, comer, pensar y moverte, pensando que “como imanes” unas atraen a las otras…

Bienvenido  a este nuevo día, irrepetible…, único…, exclusivo…, al que llegamos  en total disposición de ser felices.

Recuerda, la persona más influenciable con la que hablarás hoy, todo el día,
eres TÚ.

Ten cuidado entonces con lo que te dices a ti mismo.

No dudes:   Quiérete, abrázate, bésate, eres un ser único en el Universo…, eres un lujo de persona…, mereces la pena,  nacistes para quererte y que te quieran…¡¡¡

“Nacistes para el Amor, no pierdas el tiempo…”
  


 

3 comentarios:

  1. Que interesante, sobre todo para los que somos alérgicos a los analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (Aines)
    www.vlipa.es
    Saludos!

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