29 agosto 2013

CHÍA : LA SEMILLA MULTIPROPIEDADES.


La salud humana es un 

reflejo de la salud  
de la tierra.

Heráclito



SEMILLAS DE CHIA (SALVIA HISPÁNICA)
La Chía (Salvia Hispánica) tiene una larga historia como alimento, ya la utilizaban los antiguos pueblos asentados en lo que ahora es el territorio de México 2.600 años antes de Cristo.

La Chía requiere climas tropicales y subtropicales para su cultivo, y aunque la región mesoamericana es ampliamente propicia para su desarrollo, éste se vio interrumpido en los albores del siglo XVI, cuando los conquistadores españoles invadieron América y su cultivo fue perseguido por considerársele una semilla sacrílega, ya que constituía un elemento importante en las ceremonias religiosas dedicadas a los dioses aztecas.

Está documentado que los guerreros aztecas podían subsistir alimentándose únicamente con chía durante sus batallas y expediciones. Las cantidades que consumían eran sumamente pequeñas: tan sólo el equivalente a una cucharada era suficiente para la marcha de todo un día. Giovanio Tosco, autor de “Os beneficios da “chia” em humanos e animais”, menciona que, “alimentados con semilla de chía, los indios tarahumara (los de los pies ligeros) de México cazaban a la presa persiguiéndola hasta cansarla”.

INDIOS TARAHUMARA " DE LOS PIES LIGEROS"
En 1977, en el sur de California, en una carrera de 163 km patrocinada por Nike, junto con atletas venidos de todo el mundo, corrieron un grupo de indios tarahumara equipados con unas sandalias caseras elaboradas por ellos. 
Uno de ellos, Ciraldo Chacarito, de 42 años, consiguió la victoria en 19 horas y 39 minutos, con media hora de ventaja sobre sus competidores. Luego se supo que consumía semillas de Chía y agua, que le proporcionaban una energía, con la que podía pasar horas sin consumir otra cosa.




La salud no lo es todo  pero sin ella,  todo lo demás es nada.
Schopenhauer




Composición y propiedades de la Chía

Diversos estudios recientes sobre la composición química de las semillas de Chía han mostrado algunas de sus notables características. 


Su composición refleja en sí misma un alto contenido de proteínas y de grasas, superior en cantidad a muchos de los alimentos de origen agrícola que mayormente consumimos en la actualidad; pero además tales estudios señalan que la Chía es una fuente completa de proteínas puesto que presenta un perfil notable al tener casi todos los aminoácidos esenciales. 
Respecto de las grasas, habría que decir que el aprecio actual por este cultivo precolombino se debe, en su mayor parte, al conocimiento creciente del papel que desempeñan los lípidos –y en particular los ácidos grasos poliinsaturados– en la conservación de la salud. 
La Chía es, como ha sido subrayado por numerosos estudios, una de las mayores fuentes vegetales de ácidos grasos de la serie omega-3. Por si fuera poco, sus carbohidratos tienen también, desde un punto de vista nutricional, cualidades de gran importancia para la salud humana.


Cuatro cosas es necesario 

extinguir en su principio: 

las deudas, el fuego, 

los enemigos y la enfermedad.

Confucio



CHÍA:  LA SEMILLA MULTIPROPIEDADES

Composición del aceite de semilla de chía

 De acuerdo con su composición, el aceite de la semilla de chía tiene un predominio de ácidos grasos insaturados (alrededor del 75% del total), siendo los más abundantes los ácidos oleico (6.9%) linoleico (18.8%) y linolénico (58.7%), este último de la serie omega-3. 



 
Los ácidos grasos omega-3 son ácidos grasos de cadena larga y poliinsaturados. Estos compuestos son esenciales para una formación óptima de los tejidos y desempeñan un importante papel en el funcionamiento del sistema nervioso central y en la prevención de numerosas patologías.

El ácido alfalinolénico (omega 3) en el cuerpo humano actua como sustrato para la transformación en DHA (ácido docosahexanoico) y EPA (eicosapentanoico), ácidos grasos poliinsaturados fundamentales en nuestra nutrición por ayudar a mantener la flexibilidad de las membranas celulares, facilitando la entrada de oxígeno y nutrientes y la salida de dióxido de carbono y los residuos celulares, siendo fundamentales en la prevención y tratamiento de distintos procesos cardiovasculares, neurodegenerativos, inflamatorios e incluso el cáncer.

Entre los efectos benéficos de los aceites de la serie omega-3 se incluyen los siguientes: reducen los niveles séricos de colesterol y triglicéridos; disminuyen la ateroesclerosis y, por ende, los riesgos de enfermedades cardiovasculares; disminuyen la presión sanguínea; alivian los efectos de las enfermedades artríticas y reumatoides, y protegen la formación y funcionamiento de la mielina, sustancia que recubre las fibras nerviosas y rodea el axón, la cual facilita la velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos. Además de ello, hay evidencias sólidas de que los aceites omega-3 pueden también ayudar en el tratamiento del asma, el glaucoma, la esclerosis múltiple y la diabetes, además de prevenir el cáncer.

Todavía más recientemente, ciertas investigaciones han mostrado que los ácidos grasos omega-3 tienen un efecto benéfico sobre los factores hemostáticos en el ser humano, y asimismo efectos antiinflamatorios e inmunorreguladores. Incluso se han obtenido buenos resultados en migrañas y depresiones mediante el tratamiento con dichos ácidos.


El ser humano pasa la 

primera mitad de su vida 

arruinando la salud y la 

otra mitad intentando 

restablecerla.

Joseph Leonard

Los carbohidratos y fibra de la semilla de chía

Las semillas contienen un alto porcentaje de fibra, de tal suerte que 100 gramos de Chía aportan el 100% de las necesidades de fibra diaria, en forma de mucílagos (fibra soluble), que retarda el índice de glucosa en sangre y reduce la absorción del colesterol.

En un medio acuoso, la semilla queda envuelta en un copioso polisacárido mucilaginoso. Aunque se digieren fácilmente, absorben más de 7 veces su peso en agua Cuando una cucharada de chía es mezclada con agua y puesta a reposar durante algunos minutos, se formará un gel sólido; tal reacción se debe a la fibra soluble de la semilla. El gel formado en el estómago se convierte en una barrera física para la digestión enzimática rápida de algunos carbohidratos, impidiendo su transformación en azúcares sencillos y modulando el metabolismo de estos compuestos en beneficio, por ejemplo, de los diabéticos, al convertirse en hidratos de carbono de liberación lenta, no habiendo picos de insulina y evitando estresar al páncreas.

Por otro lado, la fibra dietética de la chía tiene un efecto favorable durante el transporte del bolo fecal, previniendo así la obesidad y diversas enfermedades del tracto digestivo. Estas propiedades hidrofílicas de la fibra soluble de la semilla de chía, permiten que, una vez consumida, el organismo prolongue su estado de hidratación, retenga humedad y se regulen más eficientemente los fluidos corporales, la absorción de nutrientes y, consecuentemente, el balance electrolítico.

Estudios realizados en el año 2004 por el Dr. Vladimir Vuksan de Toronto (Canadá) concluyeron que una ingesta regular de semillas de Chía ayuda a reducir la coagulación de la sangre, las inflamaciones, descenso de la tensión arterial, mejora de la función endotelial, la fibrinolisis y el nivel del hierro.





Los días de enfermedad 

estoy más cerca de Dios.

Santa Teresa de Jesús

Otros nutrientes interesantes de la Chía

La semilla de chía contiene, adicionalmente, compuestos con potente actividad antioxidante, como ácido cafeíco, miricetina, quercetina y kaemperol; éstos flavonoides aportan propiedades antiinflamatorias, antimutagénicas, antivíricas y anticancerigenas.

Asimismo es una buena fuente de vitamina B y muy rica en minerales de gran valor nutritivo como el hierro, calcio, fósforo, potasio, zinc, cobre, selenio, magnesio y manganeso.

El aporte calórico es muy bajo, no tiene gluten, por lo que pueden consumirlo los celiacos y facilita en gran medida la depuración y evacuación intestinal.

Es interesante saber que como los insectos no se sienten atraídos por la planta, en su cultivo no se utilizan fitosanitarios, por lo que se puede hablar siempre de cultivos orgánicos y ecológicos.

Es ideal consumirlas después de trituradas y echadas unos minutos en agua o zumo.



Yo particularmente las tomo todos los días en el desayuno, pongo en el molinillo eléctrico una cucharada de semillas de Chía, dos de semillas de lino dorado y una de sésamo tostado; las dejo unos minutos en un poco de agua mientras hago un zumo de limón con pomelo; luego hecho el zumo en el vaso con las semillas trituradas, lo revuelvo y bebo.


Amigos, salud para todos.

Casi todos los hombres 

mueren de sus remedios, 

                                             no de sus enfermedades.

Molière

4 comentarios:

  1. Una pregunta, ¿se conoce esta semilla por algún otro nombre?

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    1. No, Lola.

      La forma más común para consumir la chía es: en un litro de agua licuar un par de limones con todo y cáscara bien lavados eliminándoles las semillas, hielo y dulce al gusto, colar y al final agregar lo de una cucharada sopera de chía, agitar con la misma cuchara para integrar la chía en la limonada. Reposar unos diez minutines y a disfrutar.
      Se recomienda agitar antes de servirse.

      ¡Salud!

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  2. Muy interesante y completa info sobre esta maravillosa semilla que tantos beneficios nos aporta. La consumo en casi todas las comidas. Muchas gracias , comparto =)

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  3. Desconozco que haya otros nombres para denominar la Chía o Salvia Hispánica.
    También se puede consumir con leches vegetales, ensaladas, frutas, sopas, cremas, verduras, etc. Las semillas no tienen sabor ni olor. Para aprovechar al máximo sus nutrientes es mejor consumirla molida. Se puede tomar a cualquier hora del día, mejor antes de las comidas.
    Interesante es la limonada que nos comenta Baus; si los limones son ecológicos, mejor, y si necesitáis endulzar las opciones mejores son la estevia y el sirope de ágave, cuyo índice glucémico es bajo.

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